La Iglesia de Nuestra Señora de la Luz, en Ponta do Sol, fue construida en el siglo XV y presenta una arquitectura manuelina y neomanierista de planta longitudinal y nave única.
En 1708, se reconstruyó su fachada con vistas a hacer avanzar el cuerpo de la Matriz, inscribiendo en ella un portal manierista. Este templo reúne preciosos adornos religiosos de plata. Cabe destacar especialmente el hermosísimo techo de la capilla mayor en estilo hispano-árabe y la pila bautismal, de cerámica verde probablemente originaria de la ciudad española de Sevilla, de gusto mudéjar, que según algunos es un ejemplar único en el país y que habría sido regalo del rey Manuel.